Qué es la remolacha: propiedades, beneficios del gazpacho de remolacha
La remolacha es una raíz comestible de color rojo intenso, muy apreciada tanto por su sabor dulce y terroso como por su alto valor nutricional. Puede consumirse cruda, cocida, asada o en zumos y cremas frías, siendo un ingrediente muy habitual en recetas saludables, vegetarianas y veganas. Su color vibrante se debe a pigmentos naturales con gran poder antioxidante.
Propiedades y beneficios de la remolacha
- Rica en antioxidantes: contiene betalaínas, compuestos que ayudan a combatir la inflamación y el envejecimiento celular.
- Buena para la presión arterial: su aporte de nitratos naturales favorece la dilatación de los vasos sanguíneos y mejora la circulación.
- Fuente de fibra: contribuye a una buena digestión y a la salud intestinal.
- Rica en hierro y ácido fólico: beneficiosa para prevenir la anemia y especialmente recomendada durante el embarazo.
- Aumenta la energía y la resistencia: muy utilizada en dietas deportivas por su efecto positivo en el rendimiento físico.
Gazpacho de remolacha
Una receta refrescante, ligera y muy nutritiva, perfecta para los meses de calor. Es ideal como entrante o cena ligera y se prepara en pocos minutos.
Preparación
- Lava y corta las hortalizas en trozos medianos. Colócalas en un procesador de alimentos o batidora junto con el agua.
- Tritura bien hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos.
- Cuela la preparación para conseguir una textura fina y sedosa.
- Guarda la crema en la nevera durante al menos un par de horas para que esté bien fría y los sabores se asienten.
Topping y presentación
Puedes decorarla como más te guste. En la versión de la imagen se ha utilizado:
- Pipas de girasol tostadas
- Granos de granada
- Queso vegetal en cubos estilo griego
- Brotes de alfalfa
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
Notas y consejos
- Servir siempre bien fría para disfrutar al máximo de su sabor refrescante.
- Puedes añadir un toque de limón o vinagre suave para potenciar el contraste de sabores.
- Si prefieres una textura más cremosa, reduce ligeramente el agua o añade un poco de yogur vegetal.
Una receta colorida, saludable y llena de personalidad que demuestra que comer sano también puede ser visualmente espectacular
